Entre las diferentes patologías que pueden casuar dolor de cadera, se encuentra el síndrome de pinzamiento femoroacetabular o de cadera. Se trata de una patología cada vez más frecuente, que puede causar dolor y limitación funcional en la cadera.
El pinzamiento femoroacetabular es una patología causada por una alteración en la morfología de la articulación de la cadera, sea una malformación del acetábulo, de la cabeza femoral o ambas estructuras. Esto provoca un contacto anormal entre la cabeza del fémur y el acetábulo durante los movimientos de la cadera, generando fricción y dolor en las estructuras articulares.
Aunque no se han establecido unas causas claras, se cree que la aparición del pinzamiento femoroacetabular tiene causas multifactoriales, es decir, se desarrolla por varias causas.
Principalmente, se cree que existe una predisposición genética. Otra causa es el aumento del estrés en la etapa de crecimiento, especialmente, durante la pubertad. En este contexto, las deformidades se detectan con mayor frecuencia en pacientes que fueron o son muy activos en deportes desde la adolescencia.
El estrés constante durante la práctica de alguna disciplina deportiva puede desencadenar una remodelación adaptativa en los huesos de la cadera y, consecuentemente, el desarrollo de morfologías anómalas que pueden conducir al pinzamiento femoroacetabular.
Entre la posibles causas del pinzamiento de cadera, pueden encontrarse:
El pinzamiento de cadera puede ser asintomático durante años o toda la vida, pero a menudo acaba dando algunos de los siguientes síntomas:
Existen tres tipos principales de pinzamiento femoroacetabular:
El tratamiento del pinzamiento femoroacetabular puede incluir:
TRATAMIENTO CONSERVADOR
La fisioterapia puede ayudar a modificar el patrón de movimiento que está favoreciendo el pinzamiento de cadera. Enfocándonos en la mejora de la movilidad y flexibilidad de la articulación, así como en el fortalecimiento de la musculatura implicada, en busca de un correcto equilibrio musculoesquelético.
La fisioterapia también se aplicará con fines analgésicos, para aliviar el dolor por medio de diferentes técnicas y terapias.
Se valorará la modificación de actividades para evitar posiciones que exacerban los síntomas. En algunos casos se considerará la aplicación de infiltraciones intraarticulares con PRP (plasma rico en plaquetas), ácido hialurónico o corticoides.
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO
En casos que no responden al tratamiento conservador, se puede considerar la Artroscopia de cadera. la Osteoplastia femoroacetabular o en casos más avanzados, la artroplastia o prótesis total de cadera.
La rehabilitación postquirúrgica es fundamental para recuperar la función completa de la cadera y prevenir complicaciones.
El manejo del pinzamiento femoroacetabular requiere un enfoque multidisciplinar, involucrando fisioterapeutas y traumatólogos. El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado son cruciales para prevenir el desarrollo de la artrosis prematura y mantener la función articular a largo lugar.
Si tu dolor persiste en la zona de la nalga, te recomiendo leer mi artículo del blog sobre el Síndrome del Glúteo Profundo (mal llamado Síndrome del piramidal).
El síntoma más característico del pinzamiento femoroacetabular es un dolor profundo, a menudo descrito como una "punzada" o "pellizco" en la zona de la ingle o en la parte anterior de la cadera. Suele aparecer o empeorar al realizar movimientos que implican flexionar y rotar la cadera hacia dentro, como al ponerte los calcetines, salir del coche, hacer una sentadilla profunda o tras pasar mucho tiempo sentado en sillas bajas.
¡Para nada! Este es uno de los mayores mitos. La evidencia científica actual demuestra que muchísimas personas tienen esta alteración en la forma del hueso (tipo Cam o Pincer) en sus radiografías y no tienen ningún dolor. El hueso es solo una parte de la ecuación. Si hay dolor, suele ser porque los tejidos blandos (músculos, tendones, cápsula articular) no están gestionando bien las cargas. En Fisioholistik Palma, mi objetivo es mejorar la función de tu cadera mediante un abordaje conservador para evitar o retrasar la cirugía siempre que sea posible.
Mi abordaje es totalmente integral y personalizado. No podemos cambiar la forma de tu hueso con las manos, pero sí podemos mejorar el espacio articular y la biomecánica. Utilizo la osteopatía y la terapia manual para dar más libertad a la articulación y relajar la musculatura tensa (como el psoas, los rotadores de cadera o los glúteos). Si hay tendones irritados o dolor agudo, me apoyo en la neuromodulación o la EPI® ecoguiada. Finalmente, el pilar clave es el ejercicio terapéutico: reprogramar tu movimiento y fortalecer los estabilizadores profundos de la cadera para que el "choque" no se produzca al moverte.
Sí, en la gran mayoría de los casos. El dolor no significa que tu cadera esté "rota", sino que está superando su capacidad de carga actual. En consulta, analizaremos tus gestos deportivos. Temporalmente modificaremos aquellos movimientos que provocan el pellizco (por ejemplo, limitando la profundidad de la sentadilla), mientras trabajamos en fortalecer tu cadera. El objetivo final de mi tratamiento no es limitarte, sino darte las herramientas biomecánicas para que vuelvas a tu deporte con seguridad y sin dolor.
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