Si tienes cefaleas frecuentes o episodios de migraña que se repiten semana tras semana, probablemente ya has pasado por el neurólogo, has tomado analgésicos y te han dicho que "es estrés" o que "hay que convivir con ello". Esa respuesta no siempre es correcta. En muchos casos, existe un componente musculoesquelético — tensión cervical, disfunción de las articulaciones superiores del cuello, rigidez de la musculatura suboccipital o alteraciones de la ATM — que alimenta y perpetúa el dolor de cabeza. Y eso sí es tratable desde la fisioterapia.
No todas las cefaleas tienen el mismo origen, y no todas responden igual al tratamiento. En mi consulta trabajo principalmente con tres tipos:
Es el tipo más frecuente. Se percibe como una presión o banda que rodea la cabeza, bilateral, sin náuseas. Tiene una relación directa con la tensión muscular del cuello, los trapecios y la musculatura suboccipital, y responde muy bien a la terapia manual y al trabajo postural.
Nace en las estructuras del cuello — articulaciones C1-C2-C3, discos cervicales, musculatura profunda — y se percibe como dolor de cabeza. Muchos pacientes con este diagnóstico llevan años tratando el síntoma sin trabajar la causa. Sus síntomas suelen presentarse como dolor en la nuca (región occipital), que generalmente se expande a la zona de los ojos, la frente y las sienes. El dolor de cabeza de este tipo de cefálea, se produce en el mismo lado que el dolor de cuello y suele ser continuo y profundo. Además, empeora con los movimientos de la columna cervical y pueden presentarse mareos.La exploración cervical detallada es clave para identificarla y tratarla correctamente.
La principal diferencia entre estos dos tipos de trastornos es que la cefálea tensional es provocada por la tensión muscular y la cervicogénica, por las alteraciones en la columna cervical. También hay algunos tipos de factores que influyen a la aparición de estas cefáleas, como por ejemplo estrés, insomnio, tensión muscular, consumo de alcohol y tabaco, bruxismo… entre otros.
La migraña de origen puramente neurológico es de difícil tratamiento desde la fisioterapia. Sin embargo, cuando existe hipersensibilidad de la musculatura pericraneal, disfunción cervical alta o implicación de la ATM, el tratamiento puede reducir significativamente la frecuencia e intensidad de los episodios, complementando el tratamiento médico si es necesario.
En la primera sesión realizo una valoración completa que incluye la exploración cervical, la musculatura suboccipital y craneofacial, la articulación temporomandibular y los patrones posturales globales. A partir de ahí, el tratamiento combina las técnicas que considero más adecuadas para cada caso:
El tratamiento siempre es personalizado. No existe un protocolo único para el dolor de cabeza, porque cada caso tiene su propio mapa clínico.
La fisioterapia no cura la migraña de origen neurológico, pero sí puede reducir significativamente su frecuencia e intensidad cuando hay un componente musculoesquelético asociado (tensión cervical, disfunción de C1-C2, musculatura suboccipital). Muchos pacientes experimentan una reducción notable tras el tratamiento.
Depende de cada caso, pero generalmente entre 3 y 8 sesiones son suficientes para notar mejoría notable en cefaleas tensionales crónicas. En la primera visita realizamos una valoración completa para diseñar el plan de tratamiento personalizado.
La cefalea tensional suele sentirse como una presión o banda alrededor de la cabeza, bilateral, sin náuseas ni sensibilidad a la luz. La migraña es generalmente unilateral, pulsátil, y puede ir acompañada de náuseas, fotofobia y fonofobia. Ambas pueden tener un componente musculoesquelético tratable con fisioterapia.
Sí, el tratamiento de fisioterapia es completamente compatible con cualquier medicación prescrita por tu neurólogo o médico. De hecho, combinando ambos enfoques se obtienen mejores resultados. Siempre trabajamos en coordinación con tu médico si es necesario.